miércoles, 23 de agosto de 2017

La irrupción del ferrocarril en la pampa argentina



En este plano amplio se puede observar un maguey.
El sonido atronador de la máquina.
En estas dos imágenes podemos observar la manera en que el pintor Reinaldo Giudici (1853-1921) interpretó un fenómeno de comunicación en el mundo.
El oleo se titula El primer ferrocarril "La porteña" y retrata un momento de la historia de la comunicación en la pampa argentina en la segunda mitad del siglo XIX.
Esta obra es una muestra de cómo impactó en la vida de los campesinos el paso de una máquina potente y atronadoramente sonora.
Este medio de transporte tuvo como principal función la movilización de productos agropecuarios, que ya entonces era el motor de la economía de Argentina.
La generación de Giudici, un italiano naturalizado argentino, pudo ver una serie de cambios tecnológicos sorprendentes, que cambiaron nociones colectivas de velocidad y reducción de los tiempos de comunicación.
Giudici vivió de 1853 a 1921. Fue el tiempo suficiente para ser testigo del tránsito de la vida predominantemente rural a la urbana e industrial.














miércoles, 12 de julio de 2017

El mapa de Ptolomeo


Hubo un tiempo en que los mapas se imprimían en lienzos de piel de venado o papiro y lo más conveniente para su observación era extenderlos sobre una mesa. Se dice que los planos de ubicación tallados en piedra son tan antiguos como la humanidad y hay quienes datan el más viejo en el sexto milenio antes de nuestra era, una pieza mesopotámica. Pero los mapas, como artículos de la ciencia de la cartografía, comenzaron a ser parte de la vida de los viajeros hasta bien entrada la Edad Media, el muy vilipendiado periodo de la historia que, pese a todo, nos ha legado tantas costumbres e industrias, ligadas a la religión, el arte, la filosofía, la ciencia y la tecnología.
El mapamundi de Ptolomeo, reconstruido
por Johannes de Armshein en 1482.
Imagen de dominio público.
Los primeros mapas eran más artísticos que científicos. No solo porque muchas zonas de la Tierra eran ignotas, sino también porque la falta de información sobre vastos puntos del planeta, sobre todo las conexiones oceánicas, daban espacio a la imaginación del cartógrafo, que era todo una autoridad y un artista. Un navegante no podía prescindir de ellos y en los palacios monárquicos, siempre había un cartógrafo que explicaba el mundo al soberano.
"Desde los tiempos más remotos han sido objeto de estudio cuestiones relativas a la forma y tamaño de la Tierra, su posición en el espacio, condiciones físicas de su superficie y distribución de aguas y tierras (...)", escribió Konrad Kretschemer en su Historia de la Georgrafía.1
Para trazar la antigüedad de la cartografía hay quienes afirman que esta actividad tiene sus orígenes en la descripción prehistórica de territorios de caza y pesca. Los que vindican a los babilonios como los primeros cartógrafos lo hacen porque hay vestigios de un mapa que produjeron, proyectando su concepto de mundo en una superficie plana y circular.
"Desde el siglo XI y todavía más, desde el XIII, el horizonte geográfico se fue iluminando poco a poco en virtud de los nuevos descubrimientos; pero los conocimientos nuevamente adquiridos no contribuyeron tan pronto a la renovación y transformación de las ideas geográficas", aunque sí fueron aprovechados en la joven ciencia cartográfica, puntualiza el mismo Kretschemer. 2
En los mismos días medievales en que los habitantes de las ciudades construían catedrales de torres altas para ostentar el poder de su burgo, ya era posible definir a la cartografía como el arte y la ciencia de representar un área geográfica, usualmente en una superficie plana, como un mapa o una cuadrícula.
Quizá la representación de un área no tendría divisiones políticas y culturales sobrepuestas a temas no geográficos y otros datos sofisticados, pero normalmente los mapas ya estaban acompañados de figuras de la vida cotidiana, a manera de ilustración e información, como un barco, un pez o una planta, así como de objetos altamente simbólicos, fuera un monstruo o una sirena.
Las primeras bases de la cartografía fueron establecidas en los siglos I y II de nuestra era por Ptolomeo y sus sucesores. La Guía de Geografía, llamada en griego Geographiké hyphegesis, es un libro que dejaron como herencia a la humanidad.
De él trascendieron a la Edad Media algunas referencias que permitieron una reconstrucción aproximada del original mapa ptolomeico, con base en datos de coordenadas contenidas en fragmentos de Geographiké hyphegesis. La Tierra está trazada a partir de la técnica de proyección cónica, que genera una imagen semicircular, tiene varias anotaciones en latín y cuenta con nomenclatura geográfica, que ya era normal en las cartas de navegación medievales.
En los costados aparecen seres mitológicos con sus respectivos nombres, mezcla de la nomenclatura griega y latina, que indican el origen de los vientos. Favonius Zephyrus está en el lado izquierdo y Subsolanus, en el derecho. Otras diez deidades aparecen por arriba y por abajo, todos con sus mejillas infladas, los labios en punta y exhalando con mayor o menor fuerza.
En estos documentos hay ciencia, matemáticas, geometría y latitudes y longitudes, conceptos fundamentales para ubicar de manera abstracta cada espacio terrestre y para calcular las distancias que hay entre los distintos lugares. El mapa cuenta con coordenadas este-oeste y norte-sur, divididas éstas últimas por un circulus equinoccialis; en el hemisferio norte, más completo que el del sur, está atravesado por el trópico de cáncer.
Primera versión del mapamundi de Ptolomeo, elaborada
entre 1450 y 1470 por Maximus Planudes.
Imagen de dominio público.
Identifica la ubicación de tres continentes, Europa, Asia y África; y aunque no presenta los contornos reales, fue concebido como mapamundi. La región conocida ahora como Gran Magreb lleva el nombre general de Libia y la región subsahariana está denominada como Ethiopia. Sitúa el Mare Indicum, el gran río Nilo, la península arábiga con un grado de precisión notable, el río Amarillo en China y la isla de Ceilán extradimensionada. El margen inferior lleva la leyenda Terra incognita.
Después de su producción originaria en el año 160 de nuestra era, el mapamundi de Ptolomeo se perdió totalmente. Sin embargo, se produjeron al menos dos versiones medievales con base en datos tomados de la Guía de Geografía de Ptolomeo, que circularon en griego, árabe y latín, marcando un antes y un después en la cartografía, puesto que es el mapamundi más antiguo del que se tiene evidencia.
La versión más acabada es de 1482, se atribuye a Johannes Armshein y es bicromática, en tonos azul y amarillo. Antes, entre 1450 y 1470, fue elaborada otra versión de Maximus Planudes, con un más evidente trazo cónico y menos anotaciones y detalles de nomenclatura. Pese a sus limitaciones estas piezas cartográficas llevan inevitablemente a reflexionar sobre el enorme esfuerzo que ha significado el conocimiento del planeta, paso a paso, día a día.

1Kretschemer, Konrad, Historia de la Geografía, Buenos Aires, Editorial Labor, segunda edición, 1930, p. 7.
2Op cit, p. 36.

viernes, 24 de marzo de 2017

El núcleo originario de un municipio de Zacatecas


La hacienda y su templo fueron fundados
al costado de un arroyo.
Foto: GGEdelosM
Las antiguas haciendas del estado de Zacatecas son un micrcosmos de la formación de los pueblos y los municipios de México. El arte, el conocimiento acumulado ahí, la inversión en infraestructura se revelan en sus calles, viviendas, edificios públicos y templos
Noria de Ángeles -en el sureste de Zacatecas- es un pequeño pueblo agropecuario fundado en 1621 como un asentamiento de colonizadores españoles que buscaban minerales y que poco tiempo después hallaron una veta a la que nombraron Real de san Nicolás de Ángeles, según el relato del cronista del lugar, don Jesús de la Rosa Ramírez.
Esta localidad estuvo sujeta en el siglo XIX a la autoridad política de la villa de Pinos, que entonces fue la sede de un "partido", una jurisdicción intermedia entre el ayuntamiento y el gobierno del estado, que se instituyó en la Constitución federal de 1824 y desapareció con la Revolución de 1910 y la Constitución de 1917.
Sello municipal  de la
segunda mitad del siglo XIX.
Foto: GGEdelosM
Cuando se agotaron las minas de las inmediaciones, la economía local mudo a la producción agropecuaria; la hacienda fue repartida entre sus trabajadores en los primeros años de gobiernos revolucionarios, alrededor de 1920.
La parroquia de la Purísima Concepción fue construida en el casco de una hacienda del periodo virreinal, que tiene en su muro occidental una placa de cantera que marca su terminación en 1872, sustituyendo a una antigua capilla. Aunque su fachada puede parecer intrascendente, el interior es de una riqueza visual sorprendente y un eclecticismo exuberante, que podría identificarse como barroco tardío o con influencia del art nouveau. En la fachada, casi totalmente plana, hay ventanas de forma morisca y la puerta principal está bajo un arco de medio punto.

El interior.
Foto: GGEdelosM
Al entrar a la nave, lo primero que llama la atención es su piso de madera y el detalle gráfico de las columnas y las bóvedas.
La sacristía del templo ha sufrido derrumbes, aparentemente en tiempos recientes y algunas de las piezas sacras están embodegadas, dando la impresión de haber entrado en un receso al servicio de los fieles.
La sacristía.
Foto: GGEdelosM
El reloj que se observa en la fachada fue puesto en servicio en 1884, fue objeto de una reparación en 1922 y aún está en perfecto funcionamiento. En el atrio hay dos olivos y frente a la parroquia está todavía de pie un puente sobre el arroyo que motivó la fundación de Noria de Ángeles en el siglo XVII. La única solitaria señal externa de la belleza de este templo es la cúpula que, por fortuna, luce aún muy sólida.
Esta iglesia y las edificaciones civiles que le rodean fueron el núcleo originario de este pueblo de casi 400 años. A finales del siglo XIX, se desprendió de Noria de Ángeles un municipio
El entorno del templo y las
 caballerizas de la hacienda.
Foto: GGEdelosM
llamado Villa González Ortega -el héroe reformador liberal de Zacatecas-, nacido igualmente en torno a una hacienda del tiempo en que México era el virreinato de la Nueva España, lo que confirma la fórmula evolutiva de los pueblos y municipios mexicanos.
El interior de la torre.
Foto: GGEdelosM